1 de febrero de 2021

Tejas solares fotovoltaicas de vidrio

Estas tejas se encajan como las tejas estándar y se funden con las tejas de canal ya existentes, para permitir la integración total en el tejado, sin ningún espesor adicional.
Mascarell fabrica una teja solar de 10 W, compuesta de una teja de cristal sobre la que se fijan células solares monocristalinas de alto rendimiento. Asegura la cobertura y la estanqueidad del tejado.

De aspecto transparente, deja pasar toda la radiación solar que es captada por las células solares para permitir a los edificios producir su propia electricidad. Se vuelve invisible sobre el tejado una vez instalada.

Funcionamiento.

Es una teja de cristal, transparente, de medidas y forma similares a la teja mediterránea tradicional; permite colocarla sobre una teja existente, o substituirla.
Cada teja lleva por su cara interna un panel fotovoltaico flexible e impermeable que genera electricidad al recibir los rayos del Sol.
Cada teja lleva dos cables con conector, de forma que se van conectando entre sí hasta conseguir la potencia deseada.
No necesita instalación, pues se coloca sobre el tejado existente.
Pensado para donde no se pueda colocar el panel fotovoltaico habitual,por peso, estética ó reglamentación.
Dada su forma, tamaño y la inclinación natural de los tejados, es imperceptible desde la calle.

Ventajas teja solar.

  • Una integración con una estética perfecta.
  • Una solución modular sencilla y muy económica.
  • Solución perfecta para la renovación de los monumentos históricos.
  • Compatible con todas las tejas de canales existentes.
  • Dejar pasar la luz (ideal para porches).
  • Instalación muy fácil y rápida sin necesidad de perforar el tejado.
  • Resistentes a las heladas y al viento y módulo solar protegido del clima.
  • Los generadores de energía verde son invisibles.
  • Ecológico, fabricado con materiales reciclables.
  • No se requiere mantenimiento.
  • Se adapta bien a los tejados de Uralita de canal, paneles sandwich.
  • Longevidad de los elementos fotovoltaicos colocados bajo las tejas.
  • Inversión segura y sostenible.
  • Revalorización de tu casa.
  • 80% de la producción eléctrica garantizada tras 20 años.
Mascarell es una fábrica ecológica de cristal ubicada en Mataró (Barcelona) y especializada en la fabricación de tejas canal solares patentadas, con aspecto de teja tradicional, pero de vidrio transparente. Más información: cmascarell.es

5 de enero de 2021

Año Internacional de las Frutas y Verduras

MENOS DESPERDICIO, MÁS SALUD.

2021 fue declarado por la Asamblea General de la ONU como el Año Internacional de las Frutas y las Verduras, para promover el aumento del consumo de estos grupos de alimentos, reducir el impacto medioambiental, y fomentar estilos de vida más saludables.

“Las frutas y verduras son la piedra angular de una dieta sana y variada. Proporcionan al cuerpo humano abundantes nutrientes, refuerzan el sistema inmunológico y contribuyen a reducir el riesgo de contraer muchas enfermedades. Sin embargo, a pesar de estos enormes beneficios, no las consumimos en cantidades suficientes”, aseguró el Secretario General de la ONU durante el lanzamiento oficial del Año.

La Asamblea General de la ONU también adoptó resoluciones que designan el 21 de mayo como Día Internacional del Té y el 29 de septiembre como Día Internacional de Concienciación sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, en respuesta a las peticiones formuladas por la Conferencia de la FAO.


Sin una dieta saludable, no podemos esperar el poner fin a la malnutrición, y no erradicaremos el hambre a menos que reduzcamos las pérdidas de alimentos. Al destacar el valor de las frutas y hortalizas y el daño causado por la pérdida y el desperdicio de alimentos, las Naciones Unidas han dado un paso decisivo para promover sistemas alimentarios más justos, ecológicos y eficientes”, aseguró la Directora General Adjunta de la FAO para Clima y Recursos Naturales, Maria Helena Semedo. “Rendir tributo al té -añadió- es un merecido homenaje a las legiones de pequeños agricultores que ayudan a producir la que es la bebida favorita del mundo, después del agua”.

20 de marzo de 2020

Día Mundial del Gorrión

El 20 de marzo se celebra en todo el mundo el Día Mundial del Gorrión (World Sparrow Day) una iniciativa de la Nature Forever Society de la India y organizaciones conservacionistas de diversos países, muchas de ellas miembros de BirdLife International, para llamar la atención sobre la situación de la especie, cuya población sufre un notorio declive, especialmente en las ciudades.

La población española de gorriones ha disminuido un 11% de media desde 1998 y hasta un 14% en algunas áreas del país. Es notable su declive en muchas ciudades del mundo, hasta el punto de que en el centro de Londres o Praga ha sido noticia que apenas es posible verlos ya.

Son diversas las causas que originan la caída los gorriones y no hay un estudio concluyente que apunte a un único motivo. En el campo, su deterioro se corresponde con el que también padecen especies habituales como la golondrina, la tórtola o la perdiz, y tiene que ver con el abandono de las prácticas agroganaderas tradicionales y el excesivo uso de productos químicos.

En las ciudades influye, sin ninguna duda, que el urbanismo moderno y las nuevas prácticas de jardinería no ayudan a su recuperación, pues no proporcionan lugares de anidación ni fuentes de comida para ellos.

El gorrión es “un indicador del estado de la biodiversidad en nuestro entorno” y “garantizar su supervivencia es sinónimo de calidad de vida”. 


Los gorriones tienen ahora menos lugares para anidar en las ciudades. Los edificios actuales no tienen agujeros o tejas donde hacer su nido y tampoco abundan los árboles viejos donde encontrar una oquedad. Además, las nuevas modas de arquitectura han sustituido los espacios públicos tradicionales, con plantas y árboles, por las llamadas ‘plazas duras’ diseñadas con exceso de cemento y apenas tierra o áreas verdes. 

Las prácticas de jardinería pública tampoco ayudan a lo gorriones. El exceso de adecentamiento de jardines, cortando la hierba continuamente o haciendo tratamientos para acabar con pequeños insectos deja a los gorriones sin fuentes de alimentación. 

Son pequeños detalles que pueden pasar inadvertidos al ciudadano pero que tienen influencia sobre las aves y otros elementos de la fauna urbana. “Las aves son un indicador de la calidad del medio ambiente y lo que le ocurre a ellas también nos afecta a nosotros”, afirma Asun Ruiz, directora ejecutiva de SEO/BirdLife. “Una ciudad con abundancia y variedad de aves es también una buen lugar para que las personas podamos vivir.

Cuando hablamos de gorriones solemos referirnos al abundante gorrión común (Passer domesticus), pero deberíamos recordar que en realidad son varias las especies de gorriones que tenemos en España. Pinchando sobre la imagen, Gabriel Martín, biólogo y ornitólogo de SEO/BirdLife, nos explica cuáles son y da algunos consejos para aprender identificarlos.                                     Fuente: SEO BirdLife

1 de marzo de 2020

España, víctima del cambio climático

España se encuentra entre las regiones "críticas" en Europa por el cambio climático, según se desprende del último informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente publicado este miércoles 25 de enero. Aunque no la cita específicamente, la AEMA señala que el sur y sudeste de Europa, así como las zonas costeras y las llanuras de inundación, se encuentran entre los "puntos críticos" del calentamiento del planeta en el continente. Además, las previsiones de costes de los daños asociados al cambio climático alcanzan un importe máximo en la región mediterránea. Todas estas observaciones afectan a España.
Estos puntos críticos está previsto que padezcan el mayor número de impactos adversos. El trabajo, titulado 'Cambio climático, impactos y vulnerabilidad en Europa 2016', afirma que todas las regiones europeas son vulnerables al cambio climático, aunque precisa que algunas de ellas experimentarán más repercusiones negativas que otras. Concretamente, se refiere al sur y sudeste europeo como regiones que están experimentando ya un "acusado aumento" de las temperaturas máximas y una consiguiente disminución de las precipitaciones y del caudal de los ríos.
Esto supone, asimismo, un incremento del riesgo de sequías más intensas, una pérdida de rendimiento de los cultivos, una pérdida de biodiversidad y un aumento de los incendios forestales. "Está previsto que las olas de calor más frecuentes y los cambios en la distribución de enfermedades infecciosas sensibles al cambio climático se traduzcan en un aumento de los riesgos para la salud y el bienestar humanos", añade la Agencia.
Mientras, las zonas costeras y las llanuras de inundación de Europa occidental se exponen a un mayor riesgo de inundaciones derivado del aumento del nivel del mar y a un posible aumento de los fenómenos tormentosos. "El cambio climático también está dando lugar a cambios importantes en los ecosistemas marinos, como resultado de la acidificación de los océanos, el calentamiento y la proliferación de zonas muertas carentes de oxígeno", alerta.
Asimismo, el informe advierte de que los ecosistemas y las actividades humanas en el Ártico se verán "fuertemente" afectados por el aumento particularmente rápido de las temperaturas del aire y del mar y el derretimiento consiguiente del hielo terrestre y marino.
Aunque señala que ciertas regiones también podrían experimentar repercusiones positivas, como la mejora de las condiciones para la agricultura en ciertas zonas de Europa septentrional, la Agencia concluye que la mayoría de regiones y sectores se verá afectada negativamente.

1 de junio de 2019

La civilización acelera la extinción

La civilización acelera la extinción de más de un millón de especies y altera el mundo a un ritmo ‘sin precedentes’

Los humanos están transformando los paisajes naturales de la Tierra de manera tan dramática que hasta un número tan grande como un millón de especies vegetales y animales están en peligro de extinción, lo que representa una amenaza grave a los ecosistemas de los que personas de todo el mundo dependen para su supervivencia, concluyó un nuevo estudio exhaustivo de las Naciones Unidas.

El informe de 1500 páginas, compilado por cientos de expertos internacionales y basado en miles de estudios científicos, es la mirada más detallada que existe al declive de la biodiversidad en todo el planeta y a los peligros que crea para la civilización humana. Un resumen de sus hallazgos, que fue aprobado por sus representantes de Estados Unidos y otros 131 países, se presentó este 6 de mayo en París. El informe completo se publicará en el transcurso de este año.

Las redes y cuerdas de pesca son un peligro frecuente para las tortugas golfinas, como esta encontrada en una playa en el estado Kerala, India, en enero. Un nuevo informe de las Naciones Unidas analiza en detalle el declive de la biodiversidad en todo el planeta.
Sus conclusiones son desoladoras. En la mayoría de los principales hábitats terrestres, desde las sabanas de África hasta las selvas de Sudamérica, la abundancia promedio de la vida vegetal y animal nativa ha decaído un 20 por ciento o más, principalmente durante el siglo pasado. Con una población mundial de más de siete mil millones de habitantes, las actividades como la agricultura, la tala, la caza ilegal, la pesca y la minería están alterando el mundo natural a un ritmo “sin precedentes en la historia de la humanidad”.

Al mismo tiempo, una nueva amenaza ha surgido según este análisis: el calentamiento global se ha convertido en uno de los principales impulsores del declive de la vida silvestre pues modifica o reduce los climas locales en los que muchos mamíferos, aves, insectos, peces y plantas evolucionaron para sobrevivir.

Como resultado, se proyecta que la pérdida de biodiversidad se acelerará hacia 2050, particularmente en los trópicos, a menos que los países aumenten drásticamente sus esfuerzos de conservación.

El informe no es el primero en pintar un retrato sombrío de los ecosistemas de la Tierra. Sin embargo, va más allá al detallar qué tan íntimamente el ser humano está entrelazado con el destino de otras especies.
Ganado en un tramo de la Amazonía ilegalmente talado en el estado de Pará, Brasil. En la mayoría de los principales hábitats terrestres, el promedio de abundancia de plantas nativas y vida animal ha caído en un 20 por ciento o más.
“Durante un largo tiempo, las personas solo pensaron sobre la biodiversidad como salvar la naturaleza por su propio bien”, dijo Robert Watson, miembro de la Plataforma Intergubernamental Científico-normativa sobre Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos (IPBES), que encabezó el análisis por solicitud de los gobiernos nacionales. “Pero este informe evidencia los vínculos entre la biodiversidad y la naturaleza y asuntos como la seguridad alimentaria y el agua limpia, tanto en países ricos como en los pobres”.

3 de febrero de 2019

3 de febrero, Día Internacional sin pajita

El día 3 de febrero se celebra el Día Internacional sin Pajita. Su objetivo es sensibilizar al público sobre el problema de la contaminación plástica de este pequeño pero destructor invento.

De los ocho millones de toneladas de basura plástica que se tiran todos los años en los océanos, la pajita de plástico sólo supone un 4 por ciento del total.
Si nos aferramos a las estadísticas, las pajitas equivalen a una pequeña fracción de plástico marino, pero en cambio, su pequeño tamaño las convierte en uno de los contaminadores más destructores para la fauna marina.
Su acumulación en las riberas de los ríos, playas y zonas costeras hace que muchos animales las confundan con comida y al ser ingeridas perforan el estómago de numerosos animales marinos, y taponan sus vías respiratorias.
Para muestra, el degarrador vídeo de YouTube que se hizo viral en 2015, donde unos científicos sacan una pajilla incrustada en la nariz de una tortuga marina.


A partir de este vídeo con más de 17 millones de visualizaciones, se ha publicado un documental “Straw”(Pajita), con la participación del actor Tim Robbins, que está recibiendo varios premios en todo el mundo.
La pajita para beber ha existido desde hace miles de años, según los arqueólogos, sumerios y babilonios empleaban pajitas, no por moda o capricho, sino para degustar su densa cerveza sin tragarse la espuma. 
El problema ambiental se inició en los años 60, cuando se popularizó el uso del plástico de usar y tirar. Hoy las pajitas se utilizan a millones a diario en todo el mundo; y cómo no, también se descartan a millones.
¿SABÍAS QUÉ? 
Sólo en Estados Unidos, se usan y tiran 500 millones de pajillas diariamente. Eso equivale a 175 mil millones que terminan en las vías fluviales y océanos. 
Según varios estudios científicos, las pajitas de plástico son uno de los 10 residuos que más encontramos en oceános y playas, junto con colillas de cigarro, envases de comida y bebida, o vasos de plástico.
La escasa vida útil que puede proporcionarnos en unos cuantos sorbos se transforma en una vida que se puede prolongar cientos de años degradando el medio ambiente, ya que no llegan a descomponerse.
¿CUÁL ES LA SOLUCIÓN?

Usar pajitas reutilizables o 100% biodegradables.: de vidrio, titanio, papel o bambú, todas estas opciones soluciónan el problema. 
Desde Londres hasta Miami, los restaurantes, bares y ciudades están prohibiendo voluntariamente las pajitas de plástico.
Al proporcionar pajitas de plástico solo cuando lo solicitemos, podemos reducir significativamente la eliminación de plástico de un solo uso. Una acción tan simple no solo ahorrará gastos superfluos, sino que tendrá efectos increíblemente positivos y de gran alcance en nuestro planeta.
Te deseamos un Feliz Día Internacional sin Pajita. ¡La fecha perfecta para decir adiós a las pajitas de plástico!

21 de enero de 2019

Bacteria que come plástico de los océanos y lo convierte en agua

La alta contaminación en los océanos es un gran problema en el planeta. Según investigaciones recientes, es probable que en el año 2050 encontremos más plástico que pescado en las aguas de los mares, y es por esta razón que hay muchas personas trabajando para generar soluciones a esta problemática, algunas muy imaginativas para revertir esta situación.

Actualmente la novedad es una bacteria, desarrollada por las estudiantes Jeanny Yao y Miranda Wang, quienes llevan desarrollando este proyecto desde sus años escolares y hoy cosechan frutos de ello. Ya cuentan con patentes y han logrado una financiación de 400 mil dólares para empezar a desarrollar el producto. Todo esto con tan solo 20 años de edad.


Ya han conseguido 5 premios gracias a este proyecto, se hicieron populares al ser las más jóvenes en conseguir el premio de ciencia Perlman. Todo gracias a sus diminutas bacterias capaces de transformar plástico en CO2 y agua. La tecnología se utiliza de 2 formas: Para limpiar las playas y también para producir materias primas para prendas de vestir.

"Es prácticamente imposible hacer que las personas dejen de utilizar el plástico. Necesitamos una tecnología para romper el material. Y que todo se vuelva biodegradable", dice Miranda Wang.

El desarrollo de esta tecnología se divide en 2 partes: Primero el plástico es disuelto y las enzimaslo catalizan con lo que el plástico se convierte en fracciones sumamente maleables. Estos componentes se colocan en una estación biodigestora, donde se comportan como si fuesen restos de comida. El proyecto se ejecuta en tan solo 24hs, para pasar de plástico a agua, realmente prometedor.

12 de enero de 2019

Algas andaluzas que 'comen' CO2 como 26.000 árboles

Parece la solución perfecta a muchos problemas. 
Si las microalgas necesitan del CO2 para vivir, ¿por qué no usarlas para capturar las emisiones de este gas de efecto invernadero? Enchufadas directamente a los aliviaderos de una central eléctrica, las microalgas proliferan gracias el dióxido de carbono. El círculo se cierra con la obtención de biomasa vegetal para acuicultura, cosméticos, energía y hasta la alimentación humana.
Con apenas siete años de historia, pero sobre la base del conocimiento generado durante cuatro décadas en las universidades de España, la empresa española AlgaEnergy ha explorado todas las posibilidades que ofrecen las microalgas. Hay más de 60.000 estirpes, aunque son muchas menos las que se pueden aprovechar para su uso industrial. Al ser la base de la alimentación de los peces, pues se trata del primer elemento de la cadena trófica en el agua, su primera utilidad es obvia: la acuicultura.

Pero con algo de imaginación y mucho I+D, estas algas microscópicas también pueden servir como biofertilizantes en la agricultura. Algunas especies, como la Spirulina y la Chlorella, empiezan a formar parte de la composición de cremas y lociones corporales. Ricas en proteínas (incluyen todos los aminoácidos esenciales), vitaminas, lípidos, carbohidratos y carotenoides, también empiezan a colarse en la dieta en forma de pastillas o zumos.
Otra de sus grandes promesas, convertida en realidad en los laboratorios, es, mediante ingeniería genética, usarlas para obtener biocombustibles limpios e inagotables.
AlgaEnergy ya comercializa productos para la acuicultura, la agricultura, la cosmética y la nutrición. Pero su idea de lo que pueden hacer las microalgas va más allá. Hay que acelerar su crecimiento, y para ello qué mejor que darles una buena dosis de CO2. Como cualquier otro vegetal, estos organismos necesitan del dióxido de carbono para vivir. Así han convertido un problema, los altos niveles de este gas, en una solución.

29 de diciembre de 2018

Microplástico, palabra del año 2018

Microplástico, voz que designa los pequeños fragmentos de plástico que se han convertido en una de las principales amenazas para el medioambiente y para la salud de los seres humanos, ha sido elegida palabra del año 2018 por la Fundéu BBVA, según ha dado a conocer este sábado el organismo. El término, que no está recogido en el Diccionario de la Real Academia Española, se encuentraen 2.210 artículos publicados en EL PAÍS.

Esta es la sexta ocasión en la que la Fundación del Español Urgente, promovida por la Agencia EFE y BBVA, designa su palabra del año de entre los términos destacados de la actualidad informativa y que tienen, además, interés desde el punto de vista lingüístico. Tras elegir escrache en 2013, selfi en 2014, refugiado en 2015, populismo en 2016 y aporofobia en 2017, el equipo de la fundación ha optado por microplástico este año.
Son pequeños fragmentos de plástico —de cinco milímetros— que se fabricaron ya con ese tamaño para ser empleados en productos de limpieza e higiene o que se han fragmentado de un plástico mayor —de bolsas de la compra, de envases...— durante su proceso de descomposición.
Su presencia en la arena de las playas, en los organismos de animales y personas, en la sal marina que tomamos y hasta en el agua que bebemos ha hecho saltar las alarmas y ha obligado a poner en marcha medidas para reducir el consumo de los plásticos de un solo uso, responsables en buena parte del problema.


Desde el punto de vista lingüístico, la Fundéu dedicó el 26 de octubre una de sus recomendaciones diarias a este término que considera bien formado a partir del elemento compositivo “micro” y el sustantivo “plástico”. En su recomendación, la fundación recordaba que, como sucede en general con las palabras formadas con elementos compositivos, estos se escriben unidos a la voz a la que acompañan, sin dejar en medio un espacio ni intercalar un guion (no micro plástico ni micro-plástico).  


El equipo de la fundación, compuesto por lingüistas y periodistas, dio a conocer hace unos días una lista con 12 candidatas, elegidas de entre las más de 250 palabras, términos y expresiones a las que ha dedicado alguna de sus recomendaciones de uso del idioma a lo largo de los últimos 12 meses. 
Entre las candidatas de este año había menos presencia de términos relacionados con la política (nacionalpopulismo) y más de los ámbitos medioambiental (descarbonización, hibridar y el propio microplástico) y social.                                                              Fuente: El País

13 de diciembre de 2018

Envases sostenibles

Una decisión complicada
Un estudio publicado recientemente por la Universidad de Boston destaca que, si bien el embalaje es un elemento indispensable para las ventas, con el tiempo los requerimientos se han volcado hacia alternativas más ecológicas.
Hoy en día los fabricantes de alimentos y los minoristas luchan tanto por un espacio en las góndolas de un supermercado, como por el reconocimiento de ofrecer productos sostenibles a los ojos del consumidor.
Uno de los temas clave de la iniciativa Save the Food es la importancia de proporcionar a los fabricantes un mayor acceso a la información sobre el tema de la sostenibilidad. Para tomar una decisión informada deben entender que toda la cadena de suministro debe ser tomada en cuenta, desde la logística hasta la vida útil del producto, todo lo cual tiene un impacto en la huella de carbono de una empresa.
La sostenibilidad puede ser comunicada a los consumidores a través de una certificación que les da la confianza en el valor del producto o la seguridad y esta calificación de producto sostenible se puede dividir en dos partes.
“La sostenibilidad ambiental y los negocios no siempre van de la mano, especialmente cuando se trata de envases de productos alimenticios. Mientras que hace años el empaquetado no resultaba problemático, hoy la creciente influencia de los consumidores y su opción por reciclar es un factor importante a la hora de elegir los envases.”
Una implica la sostenibilidad interna de los productos, mientras que la segunda se aplica a lo externo, es decir al envasado. El problema radica en que los envases de alimentos sostenibles son extremadamente complejos y tratan de atraer a los consumidores medioambientalmente responsables, que exigen productos de empresas alimentarias comprometidas con la sostenibilidad y lo ecológico, puede ser una espada de doble filo.
El embalaje es lo primero que los consumidores ven y puede influir en gran medida en su decisión de compra. En consecuencia, los fabricantes de alimentos y los minoristas se esfuerzan por conseguir este objetivo.
Difícil, pero no imposible
Lo ideal es encontrar el embalaje perfecto: que sea lo suficientemente llamativo como para que destaque, que mantenga un producto fresco por más tiempo, resulte muy ligero de peso y completamente biodegradable.
Los fabricantes de alimentos están siendo presionados por el público y las normativas, para reducir sus costos, ser sostenibles y al mismo tiempo alejarse de los envases de plástico, en un intento por ser más respetuosos con el Medio Ambiente.
Sin embargo, un estilo de embalaje basado en el cartón y que es completamente respetuoso medioambientalmente, no siempre atrae a los consumidores. Y, como estos envases generalmente tienden a ser más caros que sus contrapartes de plástico, los fabricantes acaban luchando entre su conciencia ecológica y sus costos.
Eso no quiere decir que no sea posible conseguir todo lo que el público pretende, simplemente que no es fácil congeniar todas las variables y lograr alimentos ecológicos, envasados sosteniblemente y que además sean fácilmente vendibles.

30 de noviembre de 2018

Realista e impactante campaña de Greenpeace

La impactante campaña de Greenpeace muestra a los animales marinos atragantados por pajitas de plástico.


El plástico sigue siendo uno de los principales temas de debate en estos últimos días. Existe una gran cantidad de plásticos no biodegradables que acaban en nuestros mares y océanos, lo que causa problemas para la fauna que habita en ellos. Por ello, Greenpeace Canadá ha lanzado una campaña impactante y contundente para seguir concienciando sobre este problema.


Con la ayuda de la agencia creativa Rethink y bajo el claim “No absorbas la vida de los océanos”, la ONG nos acerca a la fuerza destructiva que tiene el plástico desechable para la vida marina. Las imágenes muestran animales como aves, peces y tortugas asfixiándose con enormes pajitas de plástico atrapadas en sus bocas. Sarah King, Jefe de Campañas de Océanos y Plásticos de Greenpeace Canadá, explicó que el proyecto no está dirigido únicamente a pajitas de plástico, sino como “plástico desechable” en su conjunto.

“Las pajitas son una gran manera de comenzar la conversación, pero todo el plástico desechable, como tapas, tazas y envases, está alimentando la crisis de contaminación por plástico. Necesitamos ver a las empresas innovando más allá del plástico y reduciendo realmente sus enormes huellas plásticas en nuestro planeta azul”  dijo Sarah. Algunas marcas como McDonald’s, KFC y Starbucks han tomado iniciativas para solucionar este problema mediante la retirada de productos hechos de plástico de sus establecimientos en los próximos años.

23 de noviembre de 2018

23 de noviembre. Día Mundial en Defensa de los Bosques Autóctono

La importancia que tienen los bosques en el equilibrio de la Tierra fue el principal argumento en el que la Asamblea General de la ONU fundamentó su resolución del 21 de diciembre del 2012 para instituir la celebración del Día Internacional de los Bosques el 21 de marzo de cada año. 
Pero algo nuevo fue surgiendo entre los grupos y entidades, que añadieron a la declaración oficial de la ONU el interés e incluso la defensa no solo de los bosques en general, sino el de los bosques autóctonos. Y se buscó una fecha para establecer la celebración de este día, el 23 de noviembre, que en el 2018 cae en viernes; el Día Mundial de los Bosques Autóctonos.
En fechas próximas al 23 de noviembre se celebra el “Día Mundial de los Bosques Autóctonos”, una jornada festiva de defensa y reivindicación de los bosques y de su recuperación mediante especies autóctonas, muchas veces desplazadas por otras especies de árboles de crecimiento más rápido y mayor valor “comercial”.
En estos días los amantes de los árboles y de los bosques autóctonos nos dedicamos a reforestar con especies propias según la zona.  Es un pequeño paso para poner nuestro granito de arena para intentar mejorar el entorno y una buena ocasión para concienciar a nuestr@s hij@s de la importancia de los bosques.

24 de octubre de 2018

24 de octubre, Día Internacional Contra con el Cambio Climático

El planeta se está calentando debido principalmente a la actividad humana. Y lo más importante es que este calentamiento se está produciendo a una velocidad alarmante. Hace tres décadas que los científicos vienen alertando sobre los efectos el cambio climático. Sin embargo el resto de la Humanidad apenas está comenzando a procesar este mensaje.

El 24 de octubre se celebra el Día Internacional contra el Cambio Climático, con el objetivo de movilizar y sensibilizar a millones de personas de todo el mundo acerca de los efectos del cambio climático y el grave peligro que conlleva el calentamiento global.
El cambio climático es uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo y supone una presión adicional para nuestras sociedades y el medio ambiente.
Según la Organización Meteorológica Mundial, la temperatura media mundial en 2017 fue superior en aproximadamente 0,46 °C a la media a largo plazo del período 1981-2010 (14,3 °C). Se confirma la tendencia alcista que confirma que 2016, 2017 y 2015 han sido, por ese orden, los tres años más calurosos desde que comenzaron los registros en 1880.
Desde pautas meteorológicas cambiantes, que amenazan la producción de alimentos, hasta el aumento del nivel del mar, que incrementa el riesgo de inundaciones catastróficas, los efectos del cambio climático son de alcance mundial y de una escala sin precedentes. Si no se toman medidas drásticas desde hoy, será más difícil y costoso adaptarse a estos efectos en el futuro.
¿CÓMO HEMOS LLEGADO HASTA AQUÍ?
El estilo de vida moderno depende del consumo de enormes cantidades de energía. El uso de la energía se ha duplicado en treinta años y se espera que se incremente un 60% para 2020. Y aunque hay alternativas limpias de generación de energía, la mayor proporción aún proviene de la quema de combustibles fósiles, como el carbón, petróleo o gas. Los combustibles fósiles generan grandes cantidades de Gases de Efecto Invernadero. (GEI).
Los gases de efecto invernadero (GEI) se producen de manera natural y son esenciales para la supervivencia de los seres humanos y de millones de otros seres vivos ya que, al impedir que parte del calor del sol se propague hacia el espacio, hacen la Tierra habitable.
Un siglo y medio de industrialización, junto con la tala de árboles y la utilización de ciertos métodos de cultivo, han incrementado las cantidades de gases de efecto invernadero presentes en la atmósfera. A medida que la población, las economías y el nivel de vida crecen, también lo hace el nivel acumulado de emisiones de ese tipo de gases.
Debido a esta acumulación, la temperatura de la tierra, que no había cambiado mucho en 10.000 años, ha aumentado significativamente en estos últimos 150 años.
Si esta tendencia se mantiene, muchas especies, incluidos los humanos, no seremos capaces de adaptarnos lo suficientemente rápido como para evitar severas penurias.
¿ESTAMOS HACIENDO algo PARA SOLUCIONARLO?
Estas dos décadas ha mejorado la visión sobre los efectos del Cambio Climático, las ventajas de las energías sostenibles, ciudades sostenibles, coches eléctricos, etc. pero todavía hay mucho por hacer.
Los mayores problemas son de índole económico, puesto que las nuevas soluciones tocan grandes intereses que se resisten al cambio y hacen esfuerzos por negar las urgencias y pretenden mantener el sistema tal como está. No solo hablamos de las grandes corporaciones, sino también de países, aquellos que poseen bajo sus suelos y aguas enormes inventarios de combustibles fósiles y no quieren ponerles un candado de la noche a la mañana. Pero también se resisten los países que no tienen recursos suficientes para acometer los cambios que hacen falta.

11 de octubre de 2018

Las colillas contaminan más que el plástico

El tabaco, además de provocar graves problemas de salud, supone una gran amenaza para el medio ambiente.


De los 6 billones de cigarrillos que se fuman al año en todo el mundo, 4,5 billones acaban tirados en espacios públicos. Este año la mayoría de las campañas medioambientales han girado en torno al importante problema del consumo y la contaminación de plástico, pero muchos estudios desvelan que el plástico no es la fuente principal de basura en el mundo, sino las colillas. 
Según el informe de la ONG Ocean Conservancy de 2017, las colillas suponen el 13% de los residuos del mundo. Su ligereza les lleva a recorrer miles de kilómetros, por lo que son capaces de contaminar diferentes ecosistemas y perdurar entre 7 y 12 años, aunque algunos afirman que sus efectos dañinos pueden perdurar hasta 25 años. Las colillas son transportadas hacia el mar desde zonas terrestres debido a la lluvia, el viento o las alcantarillas. 

Las sustancias de las colillas cuando entran en contacto con el agua, se expanden produciendo efectos devastadores en la naturaleza. Acetato de celulosa es el termoplástico del que están fabricados los filtros de los cigarrillos y alberga sustancias tóxicas: hidrocarburos policíclicos aromáticos, nicotina, arsénico y otros metales pesados. Además, se ha comprobado que el acetato de celulosa no es biodegradable, sino fotodegradable, lo que significa que los rayos ultravioletas del sol pueden llegar a fragmentar el filtro en piezas mucho más pequeñas. 
Debido a la degradación de los hábitats naturales, algunas especies animales como las aves se ven especialmente afectadas a la hora de fabricar sus nidos. Por la falta de recursos naturales se ven obligadas a buscar nuevos materiales entre los que se encuentran colillas, que ponen en peligro su salud y la de sus crías. En los ecosistemas marinos las colillas también alteran la calidad del agua y el ciclo ecológico de las especies animales y vegetales, poniendo en riesgo su salud por la acumulación de sustancias tóxicas en su organismo.
Las zonas urbanas también se ven afectadas por la ardua tarea de limpieza y recogida de colillas de las calles, que supone un importante impacto económico. Aunque los métodos de recogida, tanto manuales como mediante maquinaria, no son suficientes para eliminar por completo estos pequeños residuos. Lo ideal sería que los fumadores no tiren sus colillas al suelo, bien las tiren en los ceniceros correspondientes instalados en las ciudades o las guarden y las tiren a la basura. Las playas son uno de los espacios más afectados por este tipo de residuos, ya que muchas personas consideran más sencillo enterrar las colillas bajo la arena que tirarlas en la papelera. Por esa razón, las colillas se han convertido en el principal componente de la basura en las playas. 
Erradicar el tabaco sería la solución más efectiva, pero existen otras opciones menos drásticas con las que conseguiríamos reducir la contaminación en el medio ambiente, como sería sustituir el componente básico de los filtros, acetato de celulosa, por otro biodegradable y mucho menos dañino.
Aunque, la herramienta más poderosa y eficaz de todas para paliar el impacto de las colillas es la educación. Se tiene que trabajar desde edades tempranas en la concienciación de no tirar basura al suelo, y menos en la naturaleza. 
Las personas disponemos de las herramientas necesarias para solventar el impacto de nuestras acciones negativas, solo tenemos que usarlas correctamente.