España se encuentra entre las regiones "críticas" en Europa por el cambio climático, según se desprende del último informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente publicado este miércoles 25 de enero. Aunque no la cita específicamente, la AEMA señala que el sur y sudeste de Europa, así como las zonas costeras y las llanuras de inundación, se encuentran entre los "puntos críticos" del calentamiento del planeta en el continente. Además, las previsiones de costes de los daños asociados al cambio climático alcanzan un importe máximo en la región mediterránea. Todas estas observaciones afectan a España.
Estos puntos críticos está previsto que padezcan el mayor número de impactos adversos. El trabajo, titulado 'Cambio climático, impactos y vulnerabilidad en Europa 2016', afirma que todas las regiones europeas son vulnerables al cambio climático, aunque precisa que algunas de ellas experimentarán más repercusiones negativas que otras. Concretamente, se refiere al sur y sudeste europeo como regiones que están experimentando ya un "acusado aumento" de las temperaturas máximas y una consiguiente disminución de las precipitaciones y del caudal de los ríos.
Esto supone, asimismo, un incremento del riesgo de sequías más intensas, una pérdida de rendimiento de los cultivos, una pérdida de biodiversidad y un aumento de los incendios forestales. "Está previsto que las olas de calor más frecuentes y los cambios en la distribución de enfermedades infecciosas sensibles al cambio climático se traduzcan en un aumento de los riesgos para la salud y el bienestar humanos", añade la Agencia.
Mientras, las zonas costeras y las llanuras de inundación de Europa occidental se exponen a un mayor riesgo de inundaciones derivado del aumento del nivel del mar y a un posible aumento de los fenómenos tormentosos. "El cambio climático también está dando lugar a cambios importantes en los ecosistemas marinos, como resultado de la acidificación de los océanos, el calentamiento y la proliferación de zonas muertas carentes de oxígeno", alerta.
Asimismo, el informe advierte de que los ecosistemas y las actividades humanas en el Ártico se verán "fuertemente" afectados por el aumento particularmente rápido de las temperaturas del aire y del mar y el derretimiento consiguiente del hielo terrestre y marino.
Aunque señala que ciertas regiones también podrían experimentar repercusiones positivas, como la mejora de las condiciones para la agricultura en ciertas zonas de Europa septentrional, la Agencia concluye que la mayoría de regiones y sectores se verá afectada negativamente.











